Su Eminencia Reverendísima el Cardenal Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro,
ha declarado respecto a la supuesta huelga feminista de hoy, día 8 de Marzo de
2018, lo siguiente: "Lo comprendo,
claro (que las mujeres hagan huelga). Hay que defender sus derechos. Lo haría
también, lo hace también de hecho, la Santísima Virgen María". Debo entender que lo que Su Eminencia Reverendísima afirma acerca de María
Santísima, es lo que la Santa Madre Iglesia cree, defiende y recomienda a sus
fieles sacrificarse hasta la muerte por defender. Pues veamos, porque para este
(mal) católico el tema tiene su importancia. Después de todo, se juega uno la
Eternidad, de manera que lo primero que tengo que hacer es saber qué es lo que
apoya nada menos que la mismísima Madre de Dios. Y para ello, nada como ir a
las fuentes, es decir, leer el manifiesto de la huelga:
- “Nos
precede una larga genealogía de
mujeres activistas,
sufragistas y sindicalistas. Las que trajeron la Segunda República,
las que lucharon en la Guerra Civil, las que combatieron al colonialismo y las
que fueron parte en las luchas anti-imperialistas.” Alguien debería
recordar a Su Eminencia Reverendísima y a la Santa Madre Iglesia que representa,
lo que ocurrió con curas, monjas, fieles, profesores y alumnos de colegios
católicos y seminarios, durante la Segunda República y la Guerra Civil.
- “Nuestras
edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer,
hetero…” Nada que
objetar por mi parte, excepto que no sé qué parte tienen las trans en este manifiesto: si son mujeres
recicladas en hombre y no tienen derecho a hacer esta huelga; o si son hombres
reconvertidos en mujer y sí lo tienen. Espero que Su Eminencia Reverendísima me
explique su posición respecto a este embrollo, que sin duda será la misma
posición que la de la Santa Madre Iglesia y por supuesto la de la Virgen María.
- “Denunciamos
la represión sobre quienes encabezan la lucha por los derechos sociales y
reproductivos” Esto debe ser
lo que Su Eminencia Reverendísima y la Santa Madre Iglesia entienden por el
dogma de la Virginidad de la Virgen María. Después de todo, quedar encinta sin
haber conocido varón, no es otra cosa que luchar por sus derechos sociales y
reproductivos: cada una se queda embarazada como quiere, claro.
- “Señalamos
y denunciamos la violencia sexual como expresión paradigmática de la
apropiación patriarcal de nuestro cuerpo, que afecta de modo aún más marcado a
las mujeres migradas y a las trabajadoras domésticas.” Aunque en ningún caso acusaría
al Casto José de violencia sexual, ni de apropiación patriarcal del cuerpo de
nadie, líbreme Dios, entiendo que Su Eminencia Reverendísima se vea concernido
por la condición de migrante y trabajadora doméstica de la Santísima Virgen
María. Todo un gesto de solidaridad, de esa solidaridad que tanto gusta a
nuestra Conferencia Episcopal. Tanto como para que haya quitado su puesto a la Caridad
entre las Virtudes Teologales que antes eran Fe, Esperanza y Caridad. Ahora la
Caridad no se nombra, pero la solidaridad no se les cae de la boca.
- “Reivindicamos
que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden,
y exigimos la redistribución de este tipo de tareas.” Acabáramos, Eminencia. Todo el trabajo
de los misioneros asesinados, de la Hermanas de la Caridad cuidando a los
seropositivos cuando ni los médicos los querían cerca, y de los cientos de años
de los hospitales de San Juan de Dios, no valían nada para la Iglesia, hasta
que Nuestra Madre la Virgen María decidió apoyar la huelga feminista de hoy. Y
por supuesto, no eran actos heroicos inspirados por la Fe sino una obligación
social. Bien.
- “En
Catalunya estamos viviendo una escalada de la represión: cargas policiales el 1
de octubre con denuncias de agresiones sexuales. […] Por ello, denunciamos la aplicación del
Artículo 155 de la Constitución española y exigimos su inmediata suspensión.” Pues aquí sí que va a tener que
explicar bien Su Eminencia Reverendísima cómo llega a la conclusión de que la
Virgen María apoya esto. Para mis cortas entendederas, la mentira y la calumnia
-y denunciar agresiones sexuales que no existen, es calumnia- se compadecen mal
con el Magisterio de la Iglesia. Y mucho más con la Naturaleza Divina de María
Inmaculada, pero no sé si Su Eminencia Reverendísima y la Iglesia cuyo
Magisterio ejerce, lo verán de otra manera. Vaya, que no veo yo la relación
entre defender la unidad de España (por cierto, la tierra de María Santísima) y
ser un criminal. Puedo estar equivocado pero gracias a Dios, para corregir mis
veleidades ha ungido el Espíritu Santo a Su Eminencia Reverendísima y al resto
de la Santa Madre Iglesia.
- “Exigimos
la despenalización total del aborto, incluyendo a las
menores de edad, así como su legalización y cobertura gratuita en el sistema de
la sanidad pública. Repudiamos cualquier tipo de injerencia en la decisión de
las mujeres sobre nuestros cuerpos. ¡Nosotras parimos, nosotras decidimos!” Ahora sí que lo entiendo todo, Eminencia:
si una chica joven, casi una niña, virgen y recién casada, tiene que explicarle
a su marido que ha quedado embarazada, y es obvio que el Hijo no es suyo, lo
más sensato es que acuda a la Sanidad pública para abortar. Para este viaje no
hacían falta alforjas.
Y perdone Su Eminencia Reverendísima
que no siga desgranando el manifiesto que tanta admiración hubiera causado a
Nuestra Madre La Virgen, pero es que se me están revolviendo las tripas. Pero
seamos positivos, Eminencia: si esta huelga la apoya S.M. La Reina de España
¿no ha de apoyarla la Diócesis de Madrid-Alcalá? Pues eso digo yo…
Por cierto, solicito
humildemente de Su Eminencia Reverendísima, tramite mi baja como fiel de su
Diócesis. Suyo affmo.
Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro
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