viernes, 21 de febrero de 2014

Homenaje

Un rendido homenaje de admiración y respeto

  A Walt Disney por los miles y miles de horas que ha tenido callados a los niños

A Eustaquio, por descubrir que no solo los elefantes tienen trompa, también los hombres

A Falopio, por hacer lo propio con las mujeres

A Noé, porque si no se le hubiese ocurrido lo del arca no podríamos comer jamón

A quien inventó el despertador digital. Antes también había, pero no eran estrictamente despertadores. Su función era no dejarte dormir en toda la noche con un odioso tic-tac que se metía en tu cabeza. El timbrazo que pegaba a la hora convenida solo era para avisarte de que ya te podías levantar

A Chanquete, porque si no hubiera muerto seguiríamos teniendo Verano Azul

  A Miguel Bosé, porque sacó un disco en los años ochenta y sigue diciendo que es cantante

   A Isaac Newton, porque si no hubiese descubierto la Ley de la Gravedad, seguiríamos sin saber por qué se caen las manzanas

A Arquímedes, porque si no fuera por él, nunca  hubiéramos tenido un principio

   A Diego Armando Maradona, por demostrar que no hace falta ser inteligente para hacerse rico

Al locutor de los reportajes de La 2, por las siestas impagables

A Artur Mas, por su empeño en liberarnos de los nacionalistas

A Teresa Rabal, por su tesón y constancia

   A Félix Rodríguez de La Fuente, porque si no fuera por él, nadie sabría de la existencia del lirón careto

A los idiotas que se creen que los cuatro intermitentes del coche son "cruzy" y cuando los pones puedes aparcar donde quieras

A los que se bajan del coche y dicen "aquí no molesta"

A Víctor Belén y Ana Manuel, por inventar el 2 X 1 en conciertos

A Serrat y Sabina, por desarrollar la idea

A las líneas aéreas, por cobrar en el billete el periódico, el café, la comida y el zumo y  volver a cobrarlos a bordo

A los hipermercados, por hacer lo propio con las bolsas de plástico

A los idiotas que pagamos dos veces las bolsas de plástico de los hipermercados, el café, la comida y los zumos en los aviones; y nos callamos

A los que llegan a comer a un restaurante y sueltan a los niños para que los aguanten los de la mesa de al lado porque cuando ellos sean mayores, sus hijos no les llevarán a un restaurante

A los que creen que su perro es más inteligente que muchas personas, por saber ponerse a la altura de su perro

A los inventores de los reality shows por enseñarnos que el concepto de ridículo es relativo, cada uno tiene el suyo

A los que se disfrazan en Carnaval, por no hacerlo el resto del año

A los que pagan seiscientos o setecientos euros por un teléfono móvil que el año que viene estará obsoleto

A los que se preocupan por el "cambio climático" porque viven aterrorizados pero sin saber explicar qué es lo que cambia, cuándo cambia ni cuánto cambia. 

A los que se preocupaban por el "calentamiento global" porque les pasaba lo mismo y al final se les enfrió el calentamiento

A los que ven sucesivamente en un reportaje el deshielo de un glaciar, un huracán y un desierto, y se creen que se está acabando el mundo




(Seguirá)

lunes, 27 de enero de 2014

Tiempos y costumbres: Hablar con las manos

Cuanto más avanzamos en las comunicaciones; cuanto menos nos cuesta hablar, oír y entender a cualquier persona que se encuentra en cualquier lugar del mundo; y cuanto mayor es la formación que recibimos, tanto técnica como en idiomas; paradójicamente, peor nos expresamos y más difícil nos resulta hacernos entender ¿Y por qué es esto? Pues en mi opinión, porque se ha multiplicado casi hasta el infinito el número de receptores; y para eso se han simplificado tanto los mensajes que se han reducido a una simple imagen. Cualquier mínimo esfuerzo que requiera recibir un mensaje, descarta este automáticamente en favor de otro más “sencillo”. Y así nos va.

Resulta que ahora la lectura como fuente de información para cualquier individuo, es una opción cada vez más en desuso. Cuánto menos la escritura como forma de expresión. Y si vamos a analizarlo, parece lógico. Por ejemplo ¿a cuanta gente sería capaz de llegar una modelo, actriz y/o cantante -que ahora se puede ser todas esas cosas a la vez- si tomara su teclado para expresar algo? Desde luego a muchísima menos que si se hace una foto juntando las manos para hacer la forma de un corazoncito. Ridículo hasta la saciedad, pero infinitamente más efectivo para expresar lo que quiere expresar y a quien quiere expresárselo. Y para lo que ponen en las redes sociales cuando usan su teclado, vale más que se estén quietecitas…

Luego están los futbolistas, esa raza de hombres sabios. Con honrosas excepciones, claro está. Los mismos que han conseguido convertir un deporte de equipo en un espectáculo de doce estrellitas individuales. Y digo bien, doce porque incluyo a los entrenadores. Todo ello a base de que cada uno potencie su imagen por encima de todo y de todos ¿Hay algo más insoportable que las caritas y las posturitas de Cristiano Ronaldo celebrando un gol? ¿Nadie le ha explicado al fulano que los goles los mete el equipo y no él solo? Pues sí lo hay: cuando alguno de estos héroes del siglo XXI quieren dedicar un gol a su hijo, y se recorren el campo chupándose el dedo gordo. Esto aparte de una guarrada sin paliativos, es de una pobreza expresiva lamentable. Pero en fin, a lo mejor es que si no lo hacen así el niño no lo entiende. O la madre, vaya usted a saber.

Y por último, pero no en último lugar, está todo el resto de fauna farandulero-musical-periodística. Desde que en la música irrumpió la obligación de poner en todas las canciones al menos un trozo de rap, esa mala imitación de Lola Flores* que hacen en los ghettos de EEUU, se ha impuesto paralelamente la obligación de hablar con las manos. Pero no de cualquier manera, que la muñeca ha de doblarse para dentro, forzando la postura de la mano para que parezca que se padece una minusvalía de grado ocho. Y con la mano de esa guisa, moverla mucho haciendo círculos. Supongo que para que el interlocutor no repare en que no estás diciendo nada en absoluto. Sinceramente, prefiero estar pasado de moda. No sé, me resulta más cómodo…


Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro



(*) Para rap, el de la Lola cantando "Ay Alvariño, ponme la mano aquí que la diño..." en 

http://www.youtube.com/watch?v=pMENGUHCJ-Q 

O este otro cantando "Burundanga" con Celia Cruz. Casi nadie en el escenario...


sábado, 11 de enero de 2014

Hasta siempre, Luis

El 25 de abril de 2011 escribí un artículo en Tiroleses dedicado a Luis (http://gonzalorodriguezjurado.blogspot.com.es/2012/09/a-las-cinco-en-punto-esa-es-luis-como.html ) Entonces era otra página distinta y otra situación distinta. Vivía Virginia, vivía Millán y Luis no podía morirse nunca. Parece mentira pero es que hay personas, lugares y circunstancias que no pueden cambiar nunca, que no tienen derecho a desaparecer, a morir… y Luis era una de esas personas. ¿Alguien se imagina el Medio Punto asfaltado, Matabueyes con semáforos o un chiringuito en Las Calderas? Pues todas esas cosas pueden llegar y de hecho, llegan.

Para los que creemos en Dios, la muerte no es el final sino el principio de otra vida mejor y, lo que es más importante, definitiva. Para los que no creen, la muerte es el final de un ciclo accidental después del cuál no hay nada. Uno de los dos tendrá razón, digo yo. Pero lo que sin duda es cierto para unos y para otros, es que en el último día hacemos -o alguien lo hace por nosotros- balance de todo cuanto hemos dicho, hecho, pensado y hasta sentido a lo largo de nuestra vida. Y es aquí donde creo que Luis se ha tenido que ir más que tranquilo. Una persona a la que no se le conocen enemigos, de la que nunca se ha oído hablar mal a nadie y de la que tanta gente se precia de ser amigo, no puede tener un mal tránsito. Sea hacia donde sea. Una persona que para tantos de nosotros era una figura casi paternal, hasta el punto de que su sola presencia te daba confianza y seguridad cuando eras niño, puede tranquilamente cerrar los ojos pensando “misión cumplida”.

Siempre recuerdo, Luis, cuando en las muchas partidas de mus que hemos jugado me tocaba de pareja contigo. No te hacían falta señas. Solo con que me mirases y dijeses aquello de “cada uno las suyas…” ya sabía que los otros estaban perdidos. Como supongo que lo sabían mejor que nadie Javier Creus, Fonfi, Ramón y tantos y tantos otros socios que de ti hemos aprendido a jugar… y a dejar jugar. Algunos hemos aprendido hasta a sujetar las cartas. Si no fuera porque sé que hoy mismo estarás abrazando a Virginia, apostaría caña y pincho de tortilla con quien fuera, a que estás jugando una partida con San Pedro, a las puertas mismas del Cielo. Déjale ganar alguna que luego tenemos que ir los demás.

Hasta entonces un fuerte abrazo, Luis. Espero que te hayas llevado tus amarracos de cristal, que la baraja y el tapete los llevo yo.


Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

martes, 24 de diciembre de 2013

Valsaín, tan cerca y tan lejos...

Desde luego, si para nombrar La Granja tuviésemos que ser estrictos, no tendríamos papel para escribir, pantalla para teclear ni espacio en el DNI para indicar el lugar de nacimiento o de residencia. Y es que, como ya vimos este verano -el que lo vio- en La Atalaya, la revista de El Tiro, el Ayuntamiento ha cambiado el nombre oficial, adoptando de nuevo el que durante cientos de años llevó este pueblo. Es decir, Real Sitio de La Granja de San Ildefonso. Hasta aquí todo bien. Pero los que conocemos el pueblo más o menos de cerca, y sobre todo los que en él viven, sabemos que a uno de Valsaín no puedes decirle que es de La Granja sin generar un conflicto territorial de dimensiones incalculables. Aunque sea el mismo Ayuntamiento. Si a eso le añadimos el sentimiento nacional que acompaña desde su nacimiento a los habitantes de Los Alijares tendremos además tres núcleos urbanos en un solo Ayuntamiento ¿Tres? Ni muchísimo menos. Parece una tontería, pero el río que separa Valsaín de La Pradera de Navalhorno es una frontera natural, geográfica e histórica. Faltaría más, ya son cuatro. Pero si alguien con mediana sensibilidad territorial repara en que en la misma Pradera de Navalhorno hay un barrio llamado el Barrio Nuevo comprenderá que no es lo mismo ser de un lugar que existe desde finales del siglo XIX, que ser de una zona construida tras la Guerra Civil, además con el presupuesto franquista de Zonas Devastadas. Hasta ahí podían llegar las bromas. El hecho es que, como decía al principio, para ser estrictos tendríamos que decir “Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, Valsaín, La Pradera de Navalhorno, Los Alijares y el Barrio Nuevo”. Diecinueve palabras y tres comas, no está mal.

Lo que sí es cierto es que Valsaín y La Granja son dos núcleos distintos y que, si La Granja tiene sus incomparables Jardines, Valasín está enclavado en un entorno natural más que envidiable. Tanto, tanto que lo han hecho Parque Nacional, pero de eso ya hemos hablado y hoy estoy de muy buen humor, como para volver sobre ello. Lo que sí conviene reiterar es que el hecho de que ese entorno se haya conservado a través de los siglos como se ha conservado, es gracias a los habitantes de Valsaín y a una explotación racional e inteligente del pinar. Por eso me extraña que ahora tengan que venir a proteger al pinar de sus habitantes, pero este es otro tema.

El caso es que me encontraba en deuda con Valsaín desde que empecé a escribir Tiroleses ya que nunca le he dedicado un artículo.  Y como además Tiroleses cuenta entre sus “webs amigas” con el blog devalsain.com de Pedro de La Peña, como usted mismo puede comprobar en la columna de la derecha, he decidido dedicarle a Valsaín, no solo un artículo, sino además un vídeo. Como siempre, hecho con todo el cariño y con casi ninguna capacitación técnica. Espero que les guste.

Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro



jueves, 12 de diciembre de 2013

El viejo Europeo

Perece que son los recuerdos, en muchas ocasiones, los que nos permiten disfrutar por tercera, cuarta o enésima vez de lo vivido. Y son por tanto decisivos a la hora de moldear nuestros afectos, filias o fobias; a la hora de querer a un lugar. Porque efectivamente, además de a las personas y a los animales, se pude querer a los lugares. Eso es quizá lo que actúa en mi inconsciente cuando escribo para este blog. Incluso cuando, en su día, me planteé que era posible mantener un blog sobre El Tiro, porque los recuerdos daban para eso y para mucho más.

Viene tan enrevesado razonamiento a que el otro día, hablando con Javi en El Tiro, me dijo que ha comprado con Ana el local del antiguo hotel Europeo. Más concretamente lo que era el bar, es decir, el único local que queda libre de los cuatro en que fue dividido. Y digo el Europeo para no confundirlo con Los Cestos de Bergareche, que los que conocimos ambos, sabemos que ese nombre lo tomó de la denominación genérica que se hacía de la terraza del hotel Europeo. Lo dicho, recuerdos y más recuerdos. No solo de las noches interminables de DYC con Coca-Cola, guitarra y Granjeños en Los Cestos de Bergareche; también de las felices horas pasadas en las mañanas de aperitivo con los padres, en las tardes de merienda con los abuelos alojados en el hotel y en las noches de copas con los amigos, en el Europeo.

Pues todo eso, al parecer, es lo que quieren resucitar Ana y Javi. Y si no resucitar, al menos sí volver a crear el mismo ambiente que tan buenos recuerdos nos traen todavía a muchos en La Granja. Para eso, me explicó, pretenden reproducir lo más fielmente posible la estructura, decoración etc. del viejo bar. Con un añadido: parece ser que tienen la posibilidad de sacar una segunda terraza, además de la de toda la vida en La Alameda. Esta segunda sería en la otra fachada, dando a La Valenciana justo detrás del kiosco de las chuches. Y no parece mala idea. Ojalá salga todo bien.

Y como una cosa es predicar y otra dar trigo, aquí traigo mi propuesta para ayudar en la medida de mis posibilidades al proyecto. ¡Qué narices! que cualquiera que tenga el valor de montar algo hoy día en España, merece ser apoyado por las autoridades, aplaudido por sus conciudadanos y bendecido por el señor obispo. Aunque ninguna de estas tres cosas suele ocurrirle, sino más bien lo contrario. Pues bien, después de haberlo acordado con Javi, propongo a los lectores de Tiroleses lo siguiente: que todo el que tenga fotos antiguas del hotel Europeo y quiera donarlas para que formen parte de la decoración del nuevo bar, bien se las de a él directamente o bien las meta en el scanner y se las mande a GomezyBarreno@gmail.com  o bien me las remita a mí gonzalorodriguezjurado@gmail.com Yo se las haré llegar. Si alguien me las manda, claro…


Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

martes, 19 de noviembre de 2013

Primeras nevadas

Estamos a mitad de Noviembre y acaban de caer las primeras nevadas en La Granja. Sí, ya sé que otros años las nieves llegan antes y que este año ha llovido hasta final de Junio. Pero no pienso decir, como los climanoicos, eso de “Qué raro ¿no?” Mi experiencia me dice que no hay un solo año igual en clima que el anterior o que el siguiente. Y tengo entendido -y estudiado- que esto es así desde que tenemos registros de temperatura y precipitaciones. Entre otras cosas, porque cualquier resultado que dependa de un número tan elevado de variables (altitud, latitud, altura, relieve, régimen general atmosférico, vegetación, orientación, corrientes de agua, etc...) es casi imposible que pueda ser previsible, ni mucho menos uniforme. Lo demás son conjeturas. Y muy rentables para sacar los dineros a los ignorantes, por cierto.

Lo que realmente me importa de este asunto no es si se está secando el Báltico o si El Niño llega antes que el monzón. Lo realmente importante de las primeras nieves de La Granja es que traen cada año un nuevo espectáculo. Y digo nuevo porque, por muchas veces que lo hayas visto, nunca deja de impresionarte. Por lo menos a mí, que tengo la manía de disfrutar de las cosas en lugar de preocuparme por tonterías. Y lo que es peor, la mala costumbre de compartir lo que me parece interesante, bonito o apasionante. Y eso es justo lo que voy a hacer. Pidiendo, como siempre, perdón de antemano por las deficiencias técnicas del vídeo al que remito; y esperando que no me lo borren esos que dicen que la tierra es del viento, pero la música es de unos pocos y hay que pagarla cuando se compra, cada vez que se oye y cada vez que se comparte con alguien.  De todas formas, sugiero que lo vean antes de que aparezca alguien diciendo que tiene los derechos de autor de Johan Sebastian Bach porque se los dejó a su tía Eduvigis, que seguro que aparece. Eso sí, como tú te mueras sin testamento, a los cinco años tu dinero y tu patrimonio pasan a ser propiedad del viento.

Y hablando de otra cosa, quiero dar las gracias por su aportación a Gonzalo López-Cuervo quien, en la entrada de los Jardines, me enseñó el otro día la prueba del tipo de fauna que a veces nos visita. Y es que el Patrimonio ha tenido que poner un cartel indicando a los visitantes que no se coman las castañas del suelo, que puede resultar peligroso. No pude contener el ataque de risa imaginando al avezado turista, poseído de una fiebre natural-ecologista sin límites, mordiendo las castañas verdes y diciendo que “como estas no las tienes en Madrid”. Con la subsiguiente intoxicación, ingreso en Urgencias y lavado de estómago, claro. En fin, no seamos malos que la ignorancia no es cómica.




Por último, quiero dedicar muy especialmente este vídeo a las que me consta que, de manera periódica, me leen desde los Estados Unidos, desde donde no pueden venir a disfrutar este año de las primeras nevadas de La Granja. Un fuerte abrazo, Macarena y María Teresa. Lo mismo que a toda la familia Méndez de Vigo que, desde la India, se asoma por esta pequeña ventana de vez en cuando a “nuestra querida Granja”. Un abrazo a todos y gracias.



Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

lunes, 4 de noviembre de 2013

¡Al gimnasio!

Por fin el otro día, después de pasarme años oyendo comentarios más o menos cariñosos, sobre el volumen de mi abdomen o la talla de mis pantalones, decidí dar un paso al frente y reconocer que el deporte puede no ser la actividad infernal que siempre me ha parecido. Es más, me propuse hacer deporte. Después de todo, siempre he contemplado la posibilidad de que sean los demás los que estén en lo cierto y yo sea el equivocado. ¿Por qué no? Pero como uno es perro viejo, preferí elegir la actividad antes que empezar a comprarme ridículos calzoncillos de colores, chichoneras o ropa hecha para ser sudada.

Y en buen hora fuera, vive Dios, que cuando me dirigí a aquélla señorita de mirada entre caritativa y displicente, le pregunté por una actividad acorde con mi edad, estatura y peso y me sacó la lista, tuve que tomar asiento, pedir recado de escribir y hacer las correspondientes anotaciones al margen, para entender lo que allí se decía. Y esto fue lo que saqué:

-       Aerobic: “Esto era lo de la señorita aquella ¿cómo se llamaba? Ah, sí Eva Nasarre. Había que vestirse de colorines y ponerse calentadores. Empezamos mal, otra”

-       Aerobox: “Si mi inglés sigue vigente, caja aérea. Mala pinta tiene esto”

-      Aerostep: “¿Pasos en el aire? Vamos, hombre”

-    Aquagym: “La gimnasia de toda la vida pero en el agua, supongo ¿Por qué hacer las cosas fáciles si se pueden hacer difíciles?”

-       Body Balance: “¡¿Equilibrios con el cuerpo?! Descartado…”

-       Body Combat: “No puede ser lo que estoy pensando...”

-       Bodytonic: “¿Sin gin?”

-       Cardio: “Eso suena a box de UVI. Paso”
-   
         Cardio Box: “¿No lo decía yo?”

-       Ciclo indoor: “¿Por qué no podrán decirlo todo en inglés o todo en castellano?”

-       Circuit training: “Mejor, todo en castellano”

-       Circuito metabólico de alta intensidad: “¡¿Circuito metabólico de alta intensidad?! He dicho en castellano de Castilla, no de los políticos”

-       Core TRX Training: “¿Y esto qués lo que é?”

-       Fitness: “Esta es la tabla de gimnasia de toda la vida ¿no?”

-      GAP: “Sobran consonantes o faltan vocales”

-       GAP TRX: “Definitivamente, faltan vocales”

-       Hipopresivos: “Nada de medicación”

-       Keiser M3: “¿Este no era el malo de Mazinger Z?”

-       Matronatación: “Seguro que no es para mí”

-       Military Training: “Esto lo hice yo en Cáceres, en el ochenta y nueve. Se llamaba CIR”

-       Pilates Fit Ball: “¿La pelota adecuada para Pilatos? No sé yo…”

-       REP: “Como en los cementerios ¡quita, quita…!”

-       Run Club: “Todavía si fuera con o”

-       Steptonic: “Paso”

-       TNT Fit: “Envido”

-       TRX Fitball: “¡Órdago!”

-       TRX Stability: “Mucho mejor, dónde va a parar”

-       V-Core: “Suena perverso”

-       V-Fat Burner: “Esta me la ha colado la tía para llamarme gordo de alto rendimiento”

-       V-Flash: “Años setenta total, seguro que es baile discotequero”

-       V-Row: “Poquito pesados ya con la “V-” ¿no?”

-       V-TNT Fit: “Mejora de pinta, pero vaya usted a saber”

-       Well Zumba: “Muchísimo mejor, esto empieza a interesarme”

-       Xin Yi Tai Chi: “Esteee… ¿Viste?”

-       Zumba: “¡Como en la peñas!”

Definitivamente prefiero seguir paseando por el pinar, por Los Jardines o alrededor del pantano. En cuanto a mi pinta de paleto con pantalón de pana, tirantes, camisa de cuadros y gorra; lo prefiero infinitamente a la ropa de colorines y los pantalones pegados a la pierna (y a sitios peores).

Por lo menos, si muero en el intento lo haré dignamente. Y sabiendo de qué me he muerto. Porque, esa es otra, a ver cómo ponen en tu esquela que has muerto de TRX Fitball o por hipopresivos, sin faltar a tu memoria…



Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro