miércoles, 29 de mayo de 2013

Reserva de la Biosfera

Ahora sí que la hemos hecho buena. Resulta que la UNESCO ha declarado La Granja-Valsaín-El Espinar como Reserva de la Biosfera. Entre otras cosas, alegan que sus 35.414 hectáreas “revisten considerable valor a la vez ecológico, económico, estético y social”. Pues muy bien, señores ¿y ahora qué? En primer lugar, tendremos que dar las gracias a las cabezas pensantes de la UNESCO por decirnos lo que nadie sabía. Lo que, de hecho, no se le había ocurrido a nadie y es que el pinar de Valsaín “reviste un considerable valor”… Y ya puestos a poner en valor, como dicen los cursis, el pinar de Valsaín ¿qué quiere decir que reviste un considerable valor? ¿Que tiene mucho valor, muchísimo valor o un valor incalculable? Pues para mí, con permiso de la UNESCO, el pinar de Valsaín no reviste un considerable valor sino que tiene un valor incalculable. Y lo tiene precisamente porque muchos, durante muchísimos años y sin necesidad de que nadie viniera a decírselo, han sabido apreciarlo. Porque el pueblo de Valsaín ha vivido desde hace siglos de sus montes, sin sucumbir a tentaciones industriales ni urbanísticas. Porque los gabarreros llevan cientos de años recorriendo el pinar con sus mulas cargadas de leña y todavía el pinar no se ha agotado. Y el pinar no se ha agotado no porque tenga un “considerable valor económico” sino porque decenas de familias han sabido mantenerlo para que el pinar les mantenga a ellas. Porque, mientras en el resto de España ardían las hectáreas de pinar por miles y por decenas de miles para que luego aparecieran urbanizaciones, Valsaín seguía viviendo al ritmo estacional del pinar, dejando a los árboles crecer y talándolos solo cuando eran reemplazados por otros.

Ya en un artículo que publiqué en este mismo blog, el veinticinco de septiembre de 2011, titulado Patrimonio de la Humanidad, planteaba la utilidad de la UNESCO otorgase tan rimbombante título a una ciudad. Pues lo mismo digo para la Reserva de la Biosfera. Aunque siempre es de agradecer, cómo no, que un organismo de ámbito mundial repare en las virtudes del pueblo de uno, no es menos cierto que esa es precisamente la función de ese organismo: buscar por todo el mundo sitios que se puedan poner de ejemplo. No obstante y como dije entonces, dudo que tan magno acontecimiento afecte en modo alguno, positivo ni negativo, a la vida de los habitantes y visitantes de La Granja, Valsaín y El Espinar. A Dios gracias, por otra parte.

Por último, siempre he querido saber qué hay que hacer para que te pongan un despacho en la UNESCO en París, en la plaza Fontenoy -antes era en el Hotel Majestic-, que te den un pasaporte diplomático y te paguen una fortuna por dedicarte a buscar por el mundo zonas que “revistan considerable valor a la vez ecológico, económico, estético y social” y declararlas reservas de la biosfera. Tanto que hace apenas unos días asistí, en la Escuela Diplomática, a la presentación de la oferta de puestos de trabajo para españoles, en los organismos internacionales de la ONU. La primera conclusión que saqué es que tengo que mejorar notablemente mi inglés; y la segunda, que a mí esto de los organismos transnacionales, el mundialismo y demás músicas celestiales… pues no sé qué decirle: aunque de Madrid, uno es paleto y por tanto desconfiado. Pero este es otro tema, ya lo hablaremos.


Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

lunes, 6 de mayo de 2013

De graffities y petroglifos


Dicen los que entienden de esto, que graffities ha habido toda la vida. Aunque  toda la vida se han llamado pintadas, añado yo. Y es cierto, que yo los he visto, entre otras,  en una exposición sobre Pompeya que hubo hace años en el Museo de la Ciudad, en Madrid. También en la actual del Canal de Isabel II, pero esta es mucho más técnica y orientada a los que hemos estudiado Arqueología. Y por tanto mucho más pesada, que no se crea nadie que la Arqueología es lo de Indiana Jones. El caso es que gracias a ellos se puede obtener información, tanto de usos y costumbres como de ortografía de épocas pasadas. Parece mentira, pero por las faltas de ortografía podemos saber, por ejemplo, como se pronuncia una palabra en otro idioma, como se pronunciaba antiguamente, etc.

Sin embargo no seré yo quien defienda la barbaridad de pintar las paredes, que aparte de un delito de lesa cultura, lo considero una guarrada sin paliativos y un atentado a la convivencia. Más aún, en el caso que nos ocupa se trataría sencillamente de la destrucción sistemática, no ya de nuestro patrimonio cultural sino además de una importantísima fuente de información científica. En concreto de los petroglifos de época paleolítica que todavía sobreviven en el cerro de San Isidro, en el municipio de Domingo García, entre Santa María la Real de Nieva y Bernardos. Para los que no anden muy al día en Arqueología, los petroglifos son grabados a buril sobre la roca. En el caso que nos ocupa, de figuras zoomorfas y algunas antropomorfas. Y para los que no anden muy al día en Geografía, Santa María la Real de Nieva, Domingo García y Bernardos son tres pueblos de la provincia de Segovia. Y bien bonitos, por cierto.

Pues bien, el hecho es que sobre los mencionados petroglifos de época paleolítica vinieron los pastores de la Edad Media a añadir los suyos con motivos que a ellos atañían: animales, personas, plantas, etc. lo que, posiblemente sin saberlo ellos y aún más, sin interesarles en absoluto, supuso la pérdida parcial del yacimiento. Hasta aquí lo que en arqueología se llaman estratos de un yacimiento. O no exactamente, que en nuestro caso el “yacimiento” es solo una pared -varias, en realidad-, por lo que no hay estratificación posible sino destrucción de lo que hay debajo. Pero ahí no queda la cosa, con el siglo XX y en lo que va de siglo XXI, cayó por el yacimiento del cerro San Isidro y por España en general, la peor plaga de las posibles para nuestro patrimonio Histórico: el Homo Turisticus, bien en su versión Homo Turisticus Cultus u Homo Turisticus Bestia. Estos últimos, demoledores. De ellos por ejemplo, han dejado su rastro en San Isidro para que quede eternamente unido al arte rupestre, especímenes como LUISA RUJAS, a quien Dios confunda, o como JOSEMARI, JMGS, FOX o TINAO…

Nada que añadir, excepto las fotos… ( "Pinchando" sobre ellas se amplían, creo)

El intrépido "arqueólogo" Gonzalo Burriana Jones

Distintas aportaciones de los vistantes

La firma de valor incalculable de Luisita Rujas

Petroglifos de Domingo García

Vista desde el Cerro de San isidro



Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

lunes, 15 de abril de 2013

Se va Ángel Corella


Con más pena que gloria pasó por su sede de La Granja, entre 2008 y 2011, la que pasa por ser una de las mejores compañías de danza del mundo. Y no exagero un ápice, que en este país de paletos, horteras y mediocres, impresiona mucho más saber que Goldie Hawn, Meryl Streep, Dustin Hoffman, Michele Obama, Aretha Franklin o Jack Nicholson se declaran rendidos admiradores de Ángel Corella, que saber que ha arrasado en Nueva York, Londres o San Petersburgo. Claro, que esto tampoco es de extrañar si tenemos en cuenta que hay quien pone cara a todos esos nombres, pero no sitúa en el mapa ninguna de esas tres ciudades. Y por supuesto, si nos ponen la sede en la rotonda de Quitapesares, deja de ser algo lejano e inalcanzable. Y deja de interesarnos, naturalmente.

Durante esos años, el Ballet de Ángel Corella emprendió sus giras alrededor del mundo con el nombre del Ballet de Castilla y León, lo que quiere decir que convirtió a Castilla y León en la única comunidad autónoma (¿para cuándo la revisión de esa extraña entidad que no es estado ni región?) con un ballet propio. O por lo menos con un ballet propio de talla internacional, que no es poco. Supongo que serían los primeros zarpazos de la crisis los que dieron al traste con el proyecto, aunque tengo entendido que las formas, cómo no, fueron de dudoso buen gusto. No sé si las mismas restricciones habrán tenido lugar para los virtuosos de la ocarina en la comunidad pichincha del Popocatepetl; o para los criadores de ladillas autóctonas en el delta del Okavango, que aquí subvencionamos cosas sorprendentes. E inaplazables, desde luego. ¿Cuándo entenderán algunos políticos que es mucho más rentable una buena política cultural que todas las subvenciones del mundo? ¿Para cuándo una ley de mecenazgo seria y la disolución del Ministerio, de todas las consejerías y de todas las concejalías de Cultura?

El caso es que no sé si con exceso de buena fe o de inocencia, Corella marchó a Barcelona con el fin de ofrecer sus servicios a la Generalidad de Cataluña. Nada menos. Al parecer, a día de hoy siguen dándole largas y no está nada claro que vaya a poder instalarse con su compañía en el Liceo ni en ninguna otra sede catalana. Eso es lo que tiene no solo fiarse, sino hacer depender tu trabajo, tu arte y tu vocación de los políticos. Y no seré yo quien critique a “los políticos” en general y como raza aparte del resto del mundo, que de todo hay en la política, como en cualquier otra actividad humana. Doy fe. Sin embargo, cuando oigo hablar de “esfuerzo que pone nuestra comunidad a nivel de…”; de “marco incomparable”; y sobre todo de “acercar la cultura al pueblo”, lo primero que hago es echarme a temblar y a continuación tentarme la cartera para ver si sigue en su sitio. ¿Qué narices acercar la cultura al pueblo? Es el pueblo el que ha de acercarse a la cultura, si lo estima oportuno. Y si no que consuma pan y circo y que no moleste. Pero desde luego, dar categoría de cultura a toda payasada pseudo lúdica -todo tiene que ser lúdico- que se le ocurra al cuñado tarambana de cualquier concejal, consejero o ministro, es perder el tiempo, el dinero… y la vergüenza.

Al final Corella tendrá que irse, si no se ha ido ya, que no lo sé. Como se fueron Picasso, Machado o Goya y por motivos tan diversos, que al final son siempre el mismo: aquí nos conformamos diciendo que “nadie es profeta en su tierra”… y después pedimos otra de jamón. Pero es que no es verdad: nadie es profeta en su tierra si su tierra es España, la Patria de Caín y la nación más antigua y con más guerras civiles en su Historia. Yo conozco países dónde están orgullosos de sus pintores, sus escultores, sus arquitectos, sus músicos, sus bailarines, sus filósofos y sus políticos… y lo que me dan es envidia.

Mucha suerte, maestro. Y recuerde siempre que aqui sí había quien apreciaba lo que tenía.

Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

miércoles, 3 de abril de 2013

Torrenteras


A los que no hayan estado esta Semana Santa en La Granja es difícil explicarles lo que ha llovido, aunque sé que no ha sido el único sitio de España. Es más, la Agencia Estatal de Meteorología ya ha clasificado este mes de Marzo como el más lluvioso de cuantos se tiene constancia. Y de esto hará unos cincuenta años más o menos, no más. Lo digo por los incautos que creen a los periodistas exagerados y a los ecologistas psicóticos cuando dan datos de los últimos doscientos, trescientos o quinientos años. Todos esos son inventados, no le quepa a usted ninguna duda.
El hecho es que, los que tuvimos la suerte de poder estar toda la semana en La Granja, tuvimos a su vez la desgracia de pasarla prácticamente encerrados. No exagero nada si digo que nunca en mi vida había visto llover tanto y tan seguido. Y me he pasado unos cuantos años veraneando en Zarauz y en San Sebastián. Lo sé, entre otras cosas, porque me tocó poner un cubo en el salón de mi casa. Esa es la parte mala.
Pero como uno es un optimista enfermizo, decidí tomar mi cámara y echarme a los caminos -una vez más- para ver cómo bajaban los ríos. Pero esta vez, en lugar de fotos me la jugué volviendo a hacer vídeo ¿Y por qué? Se preguntará usted, teniendo en cuenta la calidad del primer y último vídeo que he hecho en mi vida. Pues, paradójicamente porque lo he hecho con mi cámara fotográfica, que también tiene esta función y es infinitamente mejor que la handy que usé la última vez y que me debieron traer los Reyes Magos en el ochenta y tres. No lo sé, nunca la había usado antes. Total, que el experimento no ha sido tan trágico como el anterior y, aunque sólo sea por ver los ríos, arroyos y regatos de la Granja como nunca se han visto antes, merece la pena echar un vistazo a este vídeo. No sin antes aclarar un par de cosas: la primera, advertir que no he puesto fondo musical alguno. Para mí no hay mejor música que la del agua; y la segunda, que quiero dedicar este vídeo a Iván Borrero y a Javier Aguirre, con quienes tantas veces he subido río arriba camino de Valsaín y hasta del puente de La Cantina. Y a Mar Velarde, por su fe en mis dotes artísticas.
Ahí va, pues y espero que disfruten tanto como yo he disfrutado haciéndolo


 

Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

lunes, 1 de abril de 2013

Una vuelta al embalse


Es costumbre cada vez más arraigada en El Tiro la de proponer ir a “dar la vuelta al pantano” como forma de proponer ir a dar un paseo. Esto en principio es bastante saludable y, desde luego, mucho mejor que sentarse alrededor de un tapete para jugarse las pestañas; o en un corro para despellejar al prójimo; o en la barra para dar cuenta de una taza de chocolate y una docena de picatostes. Es obvio.

Sin embargo la propuesta, aunque positiva, contiene dos mentiras en cinco palabras. En primer lugar, la “vuelta” no suele consistir en rodearlo sino en seguir el camino que discurre entre El Tiro y el embalse. O sea, bordearlo por una de sus orillas. Y la otra mentira es, precisamente, la de denominarlo pantano cuando en realidad es un embalse. Mentira inocente e intranscendente, pero mentira al fin. La diferencia es que mientras el pantano es el que se ha formado de manera natural, el embalse es lo mismo pero creado artificialmente. Mediante una presa, normalmente.

Valga lo anterior únicamente como introducción, que lo que me interesa en realidad no es dar una lección gratuita de elocuencia sino recomendar, al menos a quien no la haya hecho, la vuelta completa al embalse del Pontón Alto. Mejor en otoño o en invierno, que en verano, al no haber prácticamente un solo árbol en la mayoría del recorrido, debe hacerse a primera hora de la mañana o a última de la tarde si se quiere sobrevivir al férreo sol de la Meseta; y en primavera, si la primavera es como debe ser, es fácil encontrarse enfangado en un atolladero a la vuelta de cualquier rambla. Y este ha sido el caso de esta Semana Santa y de esta primavera, estrenada mucho antes de lo previsto. Pero en fin, no seré yo quien se queje de la lluvia, que la falta de lluvia es mucho peor. Y esto lo dice uno que se acaba de pasar en La Granja, desde el Viernes de Dolores al Martes Santo, viendo llover sin un solo minuto de descanso. Menos mal que nos queda Mercadona.

 Si partimos desde El Tiro, lo más conveniente será ir pegados al robledo, desde el camino que parte del aparcamiento, entre las plantaciones hasta llegar a la carretera de Torrecaballeros, justo a la altura del tanatorio. Desde allí han hecho un carril peatonal, paralelo a la carretera, que cruza el río por un puente también nuevo y también paralelo al de piedra de toda la vida. Justo al terminar el viejo puente (que no es lo mismo que al terminar Puente Viejo) hay una cancela de las que se abren y se cierran para impedir el paso al ganado. Por ella accedemos ya definitivamente a la “otra orilla” y, ya sin posibilidad de perdernos, seguiremos por el camino de la ribera hasta llegar a la presa. Pasando, por cierto, ante la muy envidiable casa que se han hecho allí Álvaro Sartorius y María. Y hablando de la presa, impresionante espectáculo verla abierta esta Semana Santa.

A partir de aquí, en el tramo que discurre entre la presa y la carretera, la cosa se complica un poco. Y es que, qué le vamos a hacer, a los que nos gusta andar por el campo sufrimos mucho cuando vemos un camino “urbanizado”, sembrado de letreros explicativos sobre lo que es cada planta, sobre lo peligroso que es bañarse o sobre la conveniencia de nadar agarrado a un cable eléctrico. Y esto último no es broma, que ese cartel existe. Si a eso le añadimos la proximidad de la carretera, tendremos convertida esta parte del paseo en la travesía de un parque temático, de esos que tan de moda están ahora: Chandalville, Mascotalia o Tintodeverano Park. Pues a pesar de eso, las vistas de Peñalara, del resto de la sierra, del antiguo colegio de Santa Cecilia y de La Atalaya hacen de este tramo uno de los más espectaculares del recorrido.

A partir de aquí, el paseante puede elegir entre seguir por la orilla del embalse hasta alcanzar la cola del mismo y su continuación por el río Eresma hasta Valsaín; o subir por la carretera hasta volver al Tiro, pedir un pincho de tortilla y una cerveza y recuperar todas las calorías perdidas. Cualquiera de las dos opciones es buena.

Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

viernes, 8 de marzo de 2013

Tiempos y costumbres: Gafas oscuras


“…Gafas oscuras pa´ que no sepan  qué está mirando…” decía la vieja canción de Pedro Navaja, en la que se definía al personaje como un macarra, indeseable y chulo barriobajero. Y no anduvo desacertado Rubén Blades en la definición, que si hay una seña de identidad común a todos aquellos que tienen algo de qué esconderse es ocultar la cara. Y en su defecto, la mirada. No sé exactamente si es la lección uno o la lección dos de cualquier curso de comunicación o de imagen pública, pero en todos ellos una de las primeras cosas que te dicen es que nunca, nunca, nunca lleves gafas de sol en público ¿Y por qué? Pues sencilla y llanamente porque el lenguaje de tu cuerpo en general y el de tu cara en particular dice muchas más cosas de las que tú te crees que dice. Y alguien que lleva gafas de sol es que se está escondiendo, que está poniendo una barrera delante de su interlocutor o de su público. Más que probablemente porque tiene algo que ocultar o porque tiene intenciones aviesas. En pocas palabras, porque no es de fiar.

¿Y a qué viene ahora esta diatriba contra las gafas de sol, se preguntará usted, si estamos en invierno? Pues mire usted, llevaba tiempo queriendo escribir de esto, pero hoy ya no he podido más y me he abalanzado sobre mi teclado después de ver la foto de la hija de Hugo Chávez -que tanta paz lleve como la que deja a los venezolanos- con gafas de sol ante el féretro de su padre. O la que aparentemente es su hija, que no tengo el gusto. No sé si los venezolanos son, en general, proclives a parecer personajes de telenovela; o los personajes de telenovela intentan parecerse en la medida de lo posible a los venezolanos de la vida real, pero uno ve estos días las noticias y no sabe si está viendo la realidad o “Amigo Comandante”.

El caso es que no falla oiga, es oír la palabra funeral, entierro, duelo o fallecimiento (porque los horteras no se mueren, fallecen) y ya están los faranduleros, folclóricas y tertulianos de medio pelo con las gafas de sol puestas. Aunque el duelo sea de noche y bajo tierra. Mi teoría es que lo hacen para que no se note que no han llorado, pero debe haber otra explicación, porque también recurren a las gafas de sol  cuando quieren hacer como que no quieren que nadie les reconozca. Por ejemplo, en un aeropuerto: te puedes encontrar a una madre en pantalón corto con siete mochilas y tres niños llenos de mocos llorando; a un hare-krishna en chanclas y con los pies más negros que el carbón; o a una joven de gafas redondas con un violoncello más alto que ella colgado de su espalda; y no repararás en ninguno de ellos. Sin embargo, como veas al fondo del pasillo mecánico una melena rubia avanzando mientras da cabezazos para ambos lados, escondida detrás de unas gafas de sol del tamaño del coso de Las Ventas y haciendo como que mira al suelo, ya estás listo. En cuanto salgas a la terminal va a aparecer un papanatas con el ramo de flores más grande que haya encontrado y se lo va a plantar en los brazos a la susodicha. Esta, a su vez volverá a hacer como que no quiere que nadie le reconozca y las marujas que haya susurrarán entre ellas: “es la nosequién”. No sé por qué extraño motivo, toda esta gente que sale en las revistas tiene nombres con artículo determinado: La belenesteban, la titacervera o la aneigartiburu; a no ser que se llamen por el alias, en cuyo caso también tienen derecho a artículo: el coto o el kiko.

En todo caso, siempre con gafas de sol que si no, no te reconoce nadie.

Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro

 

jueves, 7 de marzo de 2013

Brillante discurso


Aunque no tengo costumbre de incluir en Tiroleses textos de terceros que no hayan sido expresamente escritos para ser publicados en este blog, esta vez por la brillantez del discurso que ha venido parar a mis manos -a mi pantalla, más bien- merece la pena hacer una excepción. O dos excepciones porque, aunque todos los que escribimos de forma regular acabamos “enseñando la patita” en nuestros textos, este tampoco ha sido -o no ha querido ser nunca- un blog de política.

No obstante todo lo anterior, cuando leí la respuesta del diputado del PP por Segovia Pedro Gómez de La Serna a un diputado de ERC tuve la necesidad de compartirlo, como así lo hice, con mucha gente. Primero, reenviándolo y ahora colgándolo en Tiroleses. ¿Y por qué? Pues porque creo que, dadas las circunstancias en que estamos, en las que lo que se discute en el Parlamento no es tal o cuál Ley o tal o cuál presupuesto, sino el ser mismo de España y de su integridad territorial, nuestro propio ser, creo que lo que dice este diputado puede ser suscrito por casi todos los españoles de cualquier ideología. Además debe llenarnos de orgullo a los que amamos esta tierra, que haya sido precisamente un diputado por Segovia quien haya dicho lo que tantos pensamos y tan poca gente dice. Y no precisamente porque represente a los segovianos, ni mucho menos a Segovia, que el diputado es depositario de la Soberanía Nacional y por tanto representa a todos y cada uno de los miembros de la Nación, no sólo a quienes le han votado, que entonces no sería diputado sino procurador. Y eso es lo que debería hacer que nos preocupase mucho que hubiera individuos próximos a ETA representándonos -a todos y cada uno de nosotros, insisto- en el Congreso de los Diputados. Y de tantos y tantos grupos, grupitos y grupúsculos que cobran del dinero de los españoles para insultar a España y a los españoles.

Vaya pues el discurso y que cada cual saque sus conclusiones:

Gonzalo Rodríguez-Jurado Saro


“La verdad, señorías, es que, al margen de la ideología de cada cual, después de escuchar los disparates que hemos escuchado hoy aquí, a uno no le extraña que el 51% de los catalanes se abstuvieran en el referéndum del Estatuto, y que el 5% votara en blanco. A base de intervenciones como las que se ha escuchado hoy en esta sala, están Uds. logrando lo que no consiguió el general Franco a lo largo de sus 40 años de dictadura: la desafección de los catalanes de la vida política. Unos catalanes que acabarán siendo independientes, sí, pero de la política. Están Uds. alumbrando, en expresión de Josep María Colomer, un nuevo tipo de ciudadano cada vez más alejado, mentalmente, vitalmente, sociológicamente, anímicamente, de la política y de la red pública. Un catalán secesionado de la política.

Después de 30 años de gobierno nacionalista o con participación nacionalista en Cataluña, puede decirse que el nacionalismo catalán en su conjunto, como proyecto de sociedad, ha fracasado. Y han fracasado porque treinta años después, han conducido, entre unos y otros, a Cataluña a un callejón sin salida de enfrentamiento, de división y de ruptura. Entre unos y otros, han conducido a Cataluña hacia una de las crisis más graves de su Historia, en términos políticos, institucionales, económicos, y muy probablemente también, en términos sociales. Y como única respuesta, han buscado Uds. un enemigo exterior, un chivo expiatorio: la culpa es de España. Crean la crisis, y después pretenden taparla creando una crisis todavía mayor. Pero vayamos por partes:

1.- Piden Uds. en primer lugar, algo insólito, que deroguemos los Decretos de Nueva Planta. Yo creo que los ciudadanos merecen un mínimo de rigor y un máximo de respeto. No se puede derogar lo que no está en vigor. Yo soy diputado por Segovia. Su iniciativa es como si yo trajera a esta Cámara la derogación del Fuero de Sepúlveda ¿Y por qué no proponen también que estas Cortes se dediquen a derogar, no sé, pongo por caso, el Código de Justiniano, la Novísima Recopilación, las Pandectas, Las Partidas o cualquier cuerpo legislativo histórico de España? Su propuesta no es sólo extemporánea, porque llegan Uds. con 300 años de retraso, sino también excéntrica. No conozco a nadie, salvo Uds., que mantenga que los Decretos de Nueva Planta estén en vigor….Es insólito. Es ridículo y es una tomadura de pelo a la Cámara.

2.- Hablan Uds. en su PNL de una supuesta soberanía de Cataluña suprimida por Felipe V. Y yo, antes de entrar en materia, me pregunto: ¿Les parece normal, con la que está cayendo, que esta Cámara se dedique a hablar de Felipe V o de Carlos II el Hechizado y de sus disposiciones testamentarias? Pobre Cataluña, si tuviera que debatirse únicamente entre la fatiga de unos y el hechizo de otros… Sean honestos, no mientan a la gente: Cataluña no fue nunca soberana. Han construido Uds. un relato falso. Han engañado Uds. a los catalanes. Cataluña jamás existió como nación –un concepto aún no vigente- ni como Estado. En 1700 Cataluña era un Principado, sí, un territorio con instituciones propias, sí, pero integrado en la Corona de Aragón y en consecuencia en España. Pero ni era un Estado soberano ni era una nación. Las Cortes eran estamentales y como tales no representaban soberanía nacional o popular alguna -estamos antes de la revolución francesa- sino a los tres estados: el clero, la nobleza y tercer estado. Tampoco existía una opinión pública catalana, porque la opinión pública como tal no surge sino hasta finales del XVIII, como todo el mundo sabe. La Nueva Planta fue, en opinión de Vicens Vives -nada sospechoso de anticatalanismo- “un desescombro que obligó a los catalanes a mirar hacia el porvenir”; algo que comparte Ferrán Soldevilla cuando dice que dieron lugar al resurgimiento económico de Cataluña; por cierto que ya Mercader y Voltes pusieron de relieve la catalanidad de los gestores de la Nueva Planta. No voy a entrar en mayor debate. Cito sólo a cuatro historiadores catalanes de indudable prestigio. Le recomiendo su lectura. Léalos, y sabrá, entre otras cosas, que aquella no fue una guerra de secesión sino de sucesión. Léalos y sabrá que el mayor valedor del archiduque de Austria frente al Borbón fue el almirante de Castilla. Léalos y sabrá que la realidad fue mucho más compleja de lo usted dibuja. Léalos y sabrá que el ostracismo catalán no fue inmediato; hasta el punto que, con motivo de la boda de Felipe V en Barcelona, se produjo una eclosión de panegíricos catalanes como los de Joan Bac o Raimundo Costa. Nadie cuestionó la legitimidad de Felipe V en Cataluña hasta que en 1703 emerge la alianza internacional anti francesa y pro austriaca. Los actores españoles no fueron más que actores sucursalizados de las grandes alianzas internacionales. Hacen Uds. también la afirmación de que Felipe V incorpora Cataluña a Castilla mediante el derecho de conquista. Primero, no la incorpora a Castilla. Segundo, saben perfectamente que Barcelona fue inicialmente leal a Felipe V y que fue asediada por una escuadra internacional anglo-portuguesa dos veces: en 1704 y el 1705, por cierto esta última vez lanzando nada menos que 6000 bombas sobre la ciudad, que cayó finalmente en manos austriacas. Derecho de conquista. Repito: fue una guerra de sucesión, no de secesión. Y lo que había en Cataluña no era un sentimiento antiespañol, sino antifrancés. Ya lo dijo D. Rafael de Casanova: “Por nosotros y por la nación española peleamos”. Lo que querían los catalanes era movilizar a toda España contra el candidato francés, es decir, liderar España, el mismo propósito de Cambó, algo a lo que Uds., los nacionalistas, han renunciado. Y han renunciado porque al nacionalismo siempre le falta ambición de país, y porque el nacionalismo consiste en querer tener cada vez más poder en un lugar cada vez menos poderoso: en otras palabras, mandar cada vez más sobre cada vez menos. Y esa falta de ambición y de proyección, ese no incorporarse al liderazgo del proyecto español, es lo que les lleva, a Uds. y a Cataluña, al colapso. Y fue un catalán, D. Ramón Lázaro Dou, un ilustrado catalán precursor de la Renaixenxa y diputado en Cádiz, quien glosó los Decretos de Nueva Planta por haber acabado con las jurisdicciones patrimoniales y la única instancia en las condenas de muerte y por la prohibición de las multitudes armadas para perseguir a los delincuentes. No seré yo quien defienda a Felipe V, pero sí le digo que la Historia es mucho más compleja que el mito, señor Bosch. Y es más compleja también que la mentira. Y claro, cuando uno parte de premisas falsas llega a conclusiones erróneas. No es una historia infantil de buenos y malos. Es una historia de hombres, con luces y con sombras.

3.- Hablan Uds. del derecho de autodeterminación. Cataluña nunca fue soberana. Tampoco ahora lo es. No es sujeto de derecho internacional. No es sujeto constituyente. No tiene poder constituyente. Hablar de autodeterminación en España es hablar de ruptura. De ruptura constitucional y de ruptura de la convivencia. Y no tenga ninguna duda de que el modelo constitucional tiene mecanismos para garantizar la convivencia, la paz, y la unidad. Y que el Estado garantizará la vigencia del artículo 2 de nuestra Constitución, que se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española. Yo les pediría que dejaran de jugar de una vez con el futuro de Cataluña. Con el pasado, con el presente, con el porvenir de los catalanes. No tienen Uds. ningún derecho, ninguno, a crearle a la gente más problemas de los que ya tiene. No tienen Uds. ningún derecho, ninguno, a meter a los catalanes en la tempestad de la secesión. No tienen Uds. ningún derecho, ninguno, a jugar con la convivencia en Cataluña. Ya en el tripartito se les hundió el Carmel. No hundan ahora Cataluña entera.

4.- Luego plantean Uds. el manido asunto del expolio de Cataluña. Como la manipulación de la lengua no les ha servido como instrumento de ruptura y ha chocado con no pocos estratos de población, han acudido entonces a la manipulación de la economía, que sí llega a todos los estratos, como instrumento de ruptura. Otra salida en falso, otra huida hacia ninguna parte, otra manipulación. En primer lugar, no tributan los territorios, tributan las personas. En segundo lugar, con la misma justificación podrían hablar los madrileños de expolio porque, si se trata de territorios, estamos por delante de Uds. En tercer lugar, por idéntica razón los habitantes de Gerona podrían sentirse expoliados por los demás catalanes, porque le recuerdo que Gerona es la provincia de más renta per cápita de Cataluña. En cuarto lugar, desgraciadamente, no todo el dinero recaudado en Cataluña redunda en beneficio de los catalanes: ya, ya se ocupan algunos cuando están en el poder de que eso no ocurra: caso Millet, Santa Coloma, Prenafeta, ITV, el contrabando de tabaco del conseller de ERC, las cartas de extorsión a los trabajadores de la Generalitat pidiéndoles un porcentaje de su salario para ERC -por cierto que el Sr. Vendrell fue luego ascendido a Consejero- los sueldos exorbitantes de los Presidentes de las Diputaciones que Uds. controlaban -Lérida y Gerona- las colocaciones de ex políticos en empresas del sector público catalán, los gastos desorbitantes para tunear vehículos oficiales… todo muy ejemplar: Si Rafael Casanova levantara la cabeza y viera lo que hacen Uds en nombre de Cataluña, y viera cómo han dilapidado Uds. aquél enorme patrimonio de la Transición que era el antiguo liderazgo catalán de una nación de 40 millones de habitantes, con sus mercados, con sus relaciones internacionales, cuarta economía de la zona euro, … Si levantara la cabeza y se preguntara: ¿El expolio? Con toda probabilidad les contestaría: El expolio de Cataluña son Uds. Uds. incrementan la deuda en un 200% y ante la deuda piden Uds la independencia. Independencia, ¿para qué? ¿para endeudar todavía más a los catalanes?¿Para aislarles del mundo? ¿Independencia para ser una especie de rara avis entre los no alineados? ¿Independencia para arruinar a los catalanes? ¿Han calculado Uds., antes de jugar con este fuego, cuántas empresas saldrían de Cataluña? ¿Cuántas multinacionales europeas sacarían sus plantas de allá? ¿Cuántas grandes empresas catalanas deslocalizarían sus activos, sus sedes, de un territorio aislado del mundo? ¿Han calculado Uds. el coste que esto tendría en la mediana y pequeña empresa de Cataluña, muchas veces auxiliares de las anteriores? ¿Han calculado el ingente paro que generaría la independencia?

Hagan números, y después pídanle a la gente que sacrifique su hacienda, su trabajo, su bienestar y el futuro de sus hijos en el altar de un delirio secesionista. Si Cataluña se independiza, ¿con qué dinero van a pagar las pensiones? ¿Con que dinero van a pagar el desempleo de los catalanes? ¿en qué mercados van a vender sus productos y con qué aranceles? ¿Cómo van a pagar su deuda? Digan a la gente el verdadero coste de la independencia: un descalabro en términos de generación de riqueza y de PIB per cápita que les situaría por debajo de cualquier territorio o comunidad de España. Digan la verdad a la gente antes de jugar con el futuro de los catalanes. Con su hoja de ruta llevarán a los catalanes a la bancarrota y provocarán el derrumbe del estado de bienestar. Ni Montenegro ni Islandia: Chipre, Grecia o Padania. Sigan Uds. así, que las agencias de calificación ya han tomado buena nota y han bajado su bono al nivel de bono basura… Y hagan Uds. cuentas también en el ámbito de la democracia y de la política, porque la Constitución española se reafirmó como Constitución catalana con el respaldo del 90,3% de los catalanes. Algo muy difícilmente superable, en términos de legitimidad democrática, se pongan Uds. como se pongan y saquen a la calle al número de personas que quieran sacar a la calle.”